Volante bimasa: qué es, síntomas de avería y cuándo cambiarlo
· 6 min de lectura · Equipo Mundo Embrague
Si tu coche es diésel y tiene más de 120.000 km, tarde o temprano oirás hablar del volante motor bimasa. Te contamos qué es, por qué falla y por qué casi siempre se cambia junto al embrague.
¿Qué es el volante bimasa?
Es un volante de inercia partido en dos masas unidas por muelles y un rodamiento interior. Su misión: absorber las vibraciones torsionales del motor —especialmente intensas en los diésel modernos de alto par— para que no lleguen a la caja de cambios. El resultado es una conducción más suave y silenciosa… mientras funciona bien.
Síntomas de un bimasa desgastado
- Traqueteo metálico al ralentí que desaparece al pisar el embrague.
- Golpeteo al apagar o arrancar el motor, como si algo "bailara" dentro.
- Vibraciones al soltar el pedal o al acelerar en bajas revoluciones.
- Tirones al iniciar la marcha, sobre todo en frío.
¿Por qué se cambia junto al embrague?
Porque llegar hasta él exige exactamente el mismo trabajo: desmontar la caja de cambios. La mano de obra es el gran coste de la intervención, así que si el bimasa presenta holgura al desmontar y solo cambias el embrague, en unos meses pagarás dos veces el mismo desmontaje. Por eso en Mundo Embrague siempre verificamos el bimasa al cambiar un embrague y te enseñamos su estado real antes de decidir.
¿Cuánto dura y cuánto cuesta?
Su vida útil ronda la del embrague: 120.000 – 180.000 km según uso. El conjunto kit + bimasa va desde unos 780 € en urbanos hasta 1.500 € en furgonetas y SUV grandes (IVA no incluido; consulta nuestra guía de precios o la tabla de tu marca).
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